MUERTO EL REY QUE VIVA EL REY
Diciembre termina con la agonía del 2008, pocas horas faltan para que ingrese al territorio del pasado.
Los días que se avecinan serán … tal como serán, la diferencia la haremos cada uno.
Putearemos, reiremos, lloraremos, acordaremos, disentiremos, seremos más o menos solidarios, tendremos momentos de calma y otros de furia; en definitiva: viviremos.
Entonces, preguntarán, cuál es la diferencia, sencillo… procuremos hacerlo traicionándonos solo lo imprescindible.
Por mi parte procuraré seguir despuntando el vicio de ser, transcurrir entre la gente lo más desapercibido que pueda… llenándome de ellos, “afanándoles” todas las maravillas de las que son capaces sin tener la menor puta idea.
“algo se escapa esta sonando mi caja, quita penas y una resaca de primavera… dios y el diablo en bronce, lo que los mata es la sed…”. Pobre canto mi canción.
Sueños, sueños… sueños… fórmula primaria para concretar logros; algunos, muchos, pocos… los que sean… siempre bienvenidos; los que no, pueden postergarse o desestimarse.
Es mejor que corte el rollo, se me complica contenerme, antes que me dispare y desarrolle un manifiesto “mamotrético”.
Estas frases solo pretenden saludarlos, decirles que los tengo en cuenta y quiero… que si en algún momento sienten que la mano viene negra y suponen que puedo estar y compartir –aunque sea la pena- aportando, no duden, acá estoy.
Yo, mientras tanto, seguiré escuchando música (¿qué será de mí cuando ya no pueda hacerlo?), sintiendo al sol, soñando… viviendo.
Señoras/señores les digo: bienvenido 2009 y grito con los pulmones llenos de flores:
¡AGUANTE LA VIDA!
Si se vemo… se vemo. Abrazo.-